¿Es el tuyo un Amor Romántico?
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¿Es el tuyo un Amor Romántico?

El amor es posiblemente la principal fuente de sentimientos agradables e intensos que experimentamos, a la vez que nos hace movilizar un gran número de energías y acciones. Dentro de la conceptualización de la emoción de amor nos encontramos con muchas acepciones. No me cabe duda de que todos tenemos una idea de lo que es el amor romántico y de que el deseo de experimentarlo es bastante generalizado; canciones, guiones cinematográficos, anuncios, literatura,…..apenas si escapan a su deseabilidad social. Pero, ¿de qué se trata realmente?, ¿en qué se diferencia el amor romántico de otras formas de amor? Y sobre todo, ¿es perdurable el amor romántico?

Fischer, Shaver y Carnochan (1990) distinguieron entre dos clases de amor: “enamoramiento”, como ellos llamaron al amor apasionado y “cariño”, como llamaron al amor de compañero.

Sternberg (1988) planteó que no suelen darse formas aisladas o puras de amor en nuestras relaciones, sino combinaciones de tres componentes básicos:

  • Intimidad, que hace referencia al sentimiento de cercanía, unión y afecto hacia otra persona.
  • Pasión, que hace referencia a un estado de excitación física y mental.
  • Compromiso, que hace referencia a la relación de compañerismo.

                                             

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Y son estos tres componentes, según el mismo Sternberg, los que configuran los vértices de un triángulo que delimitan las diferentes combinaciones posibles del amor; siendo el amor romántico la combinación de intimidad y pasión, que tiene lugar cuando las personas se atraen tanto física como emocionalmente. El amor romántico es un sentimiento de unión y compenetración carente de compromiso; cuando este último componente también se da, nos encontramos con el amor pleno.

 

 

Pues bien, el amor no es estático y cada uno de los componentes básicos del amor (intimidad, pasión y compromiso) tiene una evolución temporal diferente. La intimidad se desarrolla gradualmente conforme avanza la relación y puede continuar creciendo siempre, aunque este crecimiento se vaya enlenteciendo con el paso del tiempo.  La pasión es muy intensa al principio y crece vertiginosamente, pero conforme avanza la relación va disminuyendo hasta estabilizarse en unos niveles moderados. Y el compromiso se incrementa lentamente al principio y se estabiliza cuando se llega a un equilibrio entre lo que se da y lo que se obtiene en la relación.

 

Pero es precisamente ese  tener que hacer cada día para mantener nuestro amor donde estriban  su magia y su grandeza.  No basta con enamorarse y desocuparse sin más, sino que se trata de alimentar permanentemente nuestro amor con: el respeto al otro y a uno mismo, la adecuada comunicación, la complicidad, el compartir, el refuerzo positivo recíproco, el sorprender y la continua búsqueda de estímulos y facilitación del deseo….Estos son algunos de los ingredientes de los que podemos valernos para elaborar nuestra propia “cocina amorosa”; la creatividad y el toque maestro son cuestión de cada pareja.  ¡Buen provecho!

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